De Caline, Joyo y otros pedales chinos

De unos años a esta parte son muchos los guitarristas que hemos optado por incluir en nuestra pedalera algún pedal chino. Y me refiero a fabricantes chinos, no a marcas norteamericanas o japonesas que fabrican en china (que son casi todas por otra parte).

La crisis y la buena calidad de sonido de algunos de estos pedales han provocado que aquella moda de los pedales de boutique que vivió su cenit la pasada década se haya ido desinflando hasta casi desaparecer.

Y es que en la mayoría de los casos un pedal de efecto para guitarra o bajo tiene poco misterio. Se trata de una pequeña placa de circuito impreso, a menudo muy sencilla en su concepción, con 2 o 3 potenciómetros y un conmutador alojados en una caja metálica o de plástico. A menudo estos circuitos suponen pequeñas variaciones o evoluciones de diseños muy antiguos, concebidos en los 60-70. Muestra de ello es la ingente cantidad de clones del famoso Tube Screamer TS808 y TS9, entre los que se encuentra por ejemplo el fiable Boss SD-1.

El mítico TS808. Fue el primero. El resto de fabricantes lo copiaron sin compasión

El diseño interior del Tube Screamer ha sido y es fusilado sin compasión por muchos fabricantes, grandes y pequeños, que a menudo cobraban y cobran más de 200€ por sus “creaciones” amparados en algo tan normal como el true bypass o la fabricación artesanal. Un intangible, esto último, cuando hablamos de productos de este tipo.

Llegaron los chinos

Tras los primeros escarceos con los pedales low cost de Behringer algunos fabricantes chinos se dieron cuenta del evidente filón que suponía este mercado. Probablemente los más conocidos en la actualidad son JOYO y Caline. Los primeros fabrican también los pedales para la marca propia del portal Thomann, Harley Benton.

En el caso de JOYO cuentan con una amplia gama de pedales, todos True Bypass y con cajas metálicas, aunque probablemente el más conocido es su réplica del Ibanez Tube Screamer 808. Aquí lo podemos ver en acción junto a un TS9, que no es lo mismo pero sí parecido. Teniendo en cuenta que un Tube Screamer 808 vale 200€ y que un JOYO Vintage Overdrive cuesta menos de 30€ creo que coincidirán conmigo en que la fama de estos nuevos pedales está más que justificada. Una prueba:

Aquí el Sweet Baby, un overdrive de baja ganancia:

Vamos con una comparativa de Chorus:

 

Los Caline gozan también de muy buena fama últimamente y de hecho se venden en grandes tiendas españolas como Mat Guitar & Bass.

Aquí una demo de varios de ellos cortesía de Julio Skimy:

Chequead el canal de Julio para más demos de Joyo y Caline.

En mi caso lo tengo claro. Ya hay más de uno de estos pedales chinos en mi pedalera.

Salud!

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