Gibson Melody Maker: calidad Gibson a precio de Epiphone
Gibson decidió hace unos años resucitar la Melody Maker, uno de sus modelos de segunda línea más conocidos. Se trata de una guitarra eléctrica al más puro estilo Gibson pero elevada a su mínima expresión.
La Melody Maker es una guitarra simple pero efectiva. De hecho la reedición actual se basa en el modelo de una pastilla, que unido al sencillo cordal que hace las veces de puente warparound, a los espartanos acabados y al fino cuerpo de caoba ofrecen esa sensación de tener entre manos una guitarra lista para sonar desde el primer momento.
Concebidas en su momento como guitarras para principiantes se fueron haciendo conocidas con el tiempo debido a que ciertos artistas las usaban como instrumentos principales.
Joan Jett y su Melody Maker DC
Como hemos mencionado anteriormente, Gibson solo mantiene la reedición de la Melody Maker sigle coil, aunque recientemente se ha unido a la colección el modelo signature de los Jonas Brothers (sic).
El precio de la Melody Maker es verdaderamente competitivo para una guitarra Made in USA, y de hecho es un ejemplo claro de como ha evolucionado la política de la marca en los últimos años. Y es que aunque parezca mentira es fácil encontrar una Melody Maker a poco menos de 375€ en cualquier tienda europea. Efectivamente, el precio es similar y en algunos casos inferior a una Epiphone Made in China. Ver para creer.
Por otra parte no nos podemos llamar a engaño, ya que las Melody Maker son lo que son, guitarras sencillas, con poca electrónica, pocos herrajes, una sola pastilla de imanes cerámicos y un cuerpo de caoba tan fino como el de una SG. Si a esto le unimos el acabado fino y satinado con el que cuentan obtenemos como resultado un abaratamiento de costes considerable que por otra parte continua en la línea de lo que la Melody Maker siempre fue, la guitarra más barata del catálogo Gibson, pensada por y para principiantes y gente con pocos recursos.
Ahora nadie podrá decir que es difícil darse el gustazo de tener una Gibson.












